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Benavente, 19 de agosto de 1812

Accion de Benavente scaled

La publicación en el año 2018 del libro No sin nosotros. La aportación militar española a la victoria aliada en las campañas de 1811 y 1812 de la Guerra Peninsular, del historiador astorgano Arsenio García Fuertes, dejó claro que la victoria de Wellington en Los Arapiles frente a la Armée du Portugal no hubiera sido posible sin la inestimable y normalmente ignorada colaboración en otros frentes de los ejércitos españoles 6º y 7º. Es por ello que es un verdadero placer ceder la entrada semanal del Blog “Salamanca Napoleónica” a Arsenio, que nos va a relatar una de las acciones llevadas a cabo por tropas del 6º ejército español durante el tiempo en el que Wellington hacía su campaña de Salamanca.

***

Durante el sitio español a la plaza de Astorga, en ese momento en manos francesas (junio – agosto de 1812), que fue contemporáneo de la campaña de Salamanca de Wellington, tuvo lugar una poco conocida acción de retaguardia de la caballería española del 6º Ejército de Galicia, que logró frenar durante unas horas al ejército de del general Maximilien Foy, que acudía desde Valladolid en socorro de la guarnición francesa.

Fragmento de la obra

El Sitio de Astorga de 1812

De cómo el 6º Ejército posibilitó que Wellington venciera en Los Arapiles

Arsenio García Fuertes

Doctor en Historia por la ULE

¡Viva la Caballería!

Benavente, 19 agosto de 1812.

En la madrugada del 19 de agosto, la infantería española del general Belvedere, tras haber vadeado el río Esla durante la noche, se detenía apenas unas pocas horas en Benavente para descansar y acopiar todos los víveres posibles.

Rápidamente las tropas españolas tomaron el camino de Cebrones, a fin de poner la mayor distancia posible con las tropas del general francés Foy, cuyas patrullas de caballería se encontraban ya al otro lado del río.

En aquel momento, Belvedere decidió desviar a la 2ª Brigada de la 1ª División, al mando del comandante Moreno, hacia Castrocontrigo, cosa que hizo tanto por la dificultad de abastecer de víveres a tantas tropas como para confundir a Foy al respecto de la ruta de retirada española.

A fin de retardar todo lo posible el avance francés y salvar a su infantería, Belvedere reunió a su escasa caballería, ordenando a los comandantes de los Húsares y de los Cazadores de Galicia que, siguiendo la mejor tradición militar de la caballería, salvasen el día aunque para ello tuvieran que sacrificarse.

Dichos comandantes, cuyos nombres eran Joaquín de la Fuente y Simón Manso, eran veteranos de la Guerra de los Pirineos, habían sido miembros de la División del Norte de La Romana y habían participado en la famosa carga del Regimiento del Rey en Talavera, tres años antes. Ni ellos ni sus hombres defraudarían aquel día al 6º Ejército.

Así, aquella mañana del 19 de agosto de 1812, poco más de 400 jinetes de la caballería ligera española se detuvieron, resueltos a hacer frente, con un río de por medio, a 2.000 jinetes imperiales:

Para no sufrir un alcance que pudiera decidir la suerte de las Tropas, el Comandante General resolvió que la Caballería quedase formada delante de Benavente, situando sus guerrillas en los vados de Castropepe y Castro Gonzalo.(1)

Lo que sucedió después, un combate en escaramuza de guerrillas, en retirada, no se puede narrar mejor que como lo hace el informe redactado por el Estado Mayor del 6º Ejército días después:

… a las 9 de la mañana se vieron aproximarse las Columnas seguidamente. Luego que alcanzaron a descubrir nuestra Caballería y puestos avanzados, suspendieron su marcha, haciendo alto sus primeras tropas, para emprender reunidas el paso del Esla, que verificaron después con una celeridad inaudita a las 10 ½ de la mañana. Más en el ínterin nuestra Infantería adelantaba en su marcha, y nos hacía esperar que a poco que se contuviese la Caballería enemiga, lograríamos verla libre de todo riesgo. Nuestra Caballería, con un orden y deseos de distinguirse muy conocidos, emprendió su retirada, pero tan lentamente y conteniendo a las guerrillas numerosas que iban, a cada momento, adelantando los enemigos, con tan feliz éxito que llegamos a esperanzarnos que se concluiría dichosamente y que los enemigos, cansados y fatigados hubieran renunciado a su proyecto de arrollarla. Pero no sucedió así porque estos se obstinaron absolutamente en envolverla, y con su superioridad forzaron a nuestra Caballería al último partido, esto es a evadirse del riesgo a escape; en cuyo momento cargaron las fuerzas enemigas; más a pesar de esto no alcanzaron grandes ventajas, pues en toda la acción no se perdieron más de 25 hombres entre muertos y prisioneros. (2)

El coronel de los Húsares de Galicia, Joaquín de la Fuente, consignó en su hoja de servicios la notable acción de la caballería del 6º Ejército aquel día:

Se halló mandando la División de Caballería en el ataque y retirada de Benavente, en el que dio las más acertadas disposiciones para contener triplicadas fuerzas enemigas que atacaban la División, lo que verificó por sus órdenes por espacio de hora y media.(3)

Por su parte, el coronel de los Cazadores Provinciales de Galicia, Simón Manso, dejaría también testimonio de aquella acción que honró a la caballería española en una guerra durante la cual no tuvo muchas oportunidades de distinguirse:

…del 19 de agosto en los Campos de Benavente en la que su Regimiento fue uno de los sacrificados en obsequio del Exército que sitiaba Astorga por todo el Exército enemigo que vino a libertar la Guarnición… cuyo cautiverio se debió privativamente a esta brillante acción que estaba empeñada en el crítico momento de la Capitulación.(4)

Tras otra marcha forzada, de noche y de día, las dos brigadas de infantería de Belveder lograban alcanzar la Bañeza al mediodía del 19 de agosto. Unos kilómetros antes, en el puente de la Vizana, se les unió el escuadrón de Cazadores Provinciales de Galicia, que había quedado en el sitio de Astorga y que el general Losada había adelantado en su apoyo. En la Bañeza el sufrimiento de la marcha se mitigó con una muy anhelada noticia, la desmoralizada guarnición francesa de Astorga se había rendido cuatro horas antes, tras considerarse abandonada luego de sesenta y siete días de asedio:

Los enemigos no pasaron de una legua de Benavente, con lo cual, nuestras tropas, aunque fatigadas, terminaron la marcha a La Bañeza, a donde la noticia lisonjera, e inesperada, de la toma de Astorga, reanimó el espíritu de la tropa, haciendo mirar con indiferencia las fatigas pasadas.(5)

Texto: Arsenio García Fuertes.

Ilustración: “La acción de Benavente de 19 de agosto de 1812”, realizada por Francisco Vela Santiago y propiedad de Arsenio García Fuertes.

(1) Dos escuadrones del 3º de Húsares, trece escuadrones de Cazadores a Caballo de los Regimientos 13º, 14º, 22º, 26º y 28º, y cuatro escuadrones de Dragones de los Regimientos 15º y 25º.

(2) Diario de Operaciones del 6º Ejército… Ob. cit. Otros informes contrastados hablan de unas 50 bajas entre muertos, heridos y prisioneros.

(3) AGMS, 1ª Sección, Legajo F-1.943.

(4) AGMS, 1ª Sección, Legajo M- 405. Entre los jinetes españoles capturados estaba un joven Alférez de los Húsares de Galicia, Andrés García Camba; lograría fugarse días después de la columna de prisioneros incorporándose a su unidad a tiempo de participar en las operaciones de apoyo al Sitio del castillo de Burgos en el mes de septiembre. AGMS, Célebres, Caja 061, Expediente 1, Sección San Fernando, Legajo 1.765. Lograría la Laureada de San Fernando en el Ejército Realista del Perú en enero de 1823.

(5) Diario de Operaciones del 5º, 6º y 7º Ejércitos…Ob. cit., 20 de agosto.

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